lunes, octubre 31, 2005

ALTIPLANO SOL DE LA ESPERANZA




Noche de viernes; fria por cierto, màs la velada que estaba preparada en Jacobs kirke fuè lo suficientemente generosa. Nada menos que el grupo ALTIPLANO en escena, cinco mùsicos haciendo gala de su destreza interpretativa y sus particulares instrumentos andinos entre otros. Con un repertorio completamente variado y rico en melodias, de esas que nacieròn con el tiempo y el color de los valles o cumbres entre los Andès de Amèrica del Sur.
Coqueteo de sampoñas y quenas, charango cuatro y guitarra, bombo cajòn y voces bien ejecutadas en la lengua de nuestra Amèrica mestiza.
Un viaje imaginario por la geografìa y los recuerdos, de aquellos que te llenan el alma de nostalgia y anhelos, cada acorde fuè una letra para formar la palabra “sentimiento” y hasta suficiente como para robarme susurros entre los labios y acompañar como si fueran con gritos la letra de viejas canciones como: Llanera altiva, Cuando estas ausente, etc!.
El escenario fuè una iglesìa que el cabildo de la ciudad de Oslo ha destinado exclusivamente para eventos culturales, donde ALTIPLANO ya es uno de sus asiduos concurrentes y con derecho, buen representante de nuestra cultura ancestral y contemporanea; uno de los pocos grupos de este genero que visita el paìs regularmente y que se va ganando el corazòn de un pùblico que los admira.
La mayor parte de personas que asistieròn al recital fueròn noruegos, lastimosamente no se pudo ver como pienso deberìa ser, un respaldo màs representativo de la comunidad latinoamericana radicada en este paìs nordico; me refiero a este hecho no por exigir compromisos que no nacen del corazòn, sino por lo lamentable que resulta desaprovechar la oportunidad de escuchar en bonitas melodìas y cantos, lo rico y variado de nuestra cultura.
Que orgullo poder escuchar la interpretaciòn del pasillo “Quito de ensueño” compuesto por Mauricio Vicencio; el eterno fox incaico de Rudecindo Ingavelez “La bocina”; o dulces melodìas del ritmo ecuatoriano “sanjuanito” en los vibratos de nuestro instrumento “el mìstico rondador!”.
Los joropos venezolanos, la cumbìa colombiana, los festejos y huaynos peruanos, las sicuriadas bolivianas, la bossa nova brasileña, o esa magica interpretaciòn del mundo de los sonidos de la naturaleza viva, como que el trino de los pajarillos, el silbido celoso de los reptiles, el viento entre los àrboles, el trueno de la tormenta, los misterios de la noche o simplemente la alegrìa de los dìas de nuestra selva amazonica estuviera recreando nuestros oìdos.
Los mùsicos!, claro, no podìa ser de otra manera, como esta nota se puede olvidar de incluir los nombre de Mauricio Vicencio, Fernando Villablanca, Stalìn Gonsalez, Alberto Mera Paz y Oscar Velasquez Mallama; ellos fueron quienes se hicieron merecedores de los aplausos que querìan de alguna manera contribuìr con eso que para los artistas se llama estìmulo y gratificaciòn.
Cinco individuos con alma y cuerpo de orquesta, cinco mùsicos que estan promocionando su nuevo album discografico “Sol de la esperanza”; el cual como siempre nos tiene acostumbrado ALTIPLANO, viene cargado de las nuevas composiciones del maestro Vicencio y sus compañeros.
Suerte y muchas gracias por su concierto en el otoño nordico.

SOL DE LA ESPERANZA.

...Cuando nuestros hijos podran continuar sembrando sueños de igualdad,
que de entre los surcos puedan cosechar doradas espigas de paz,
tan solo espero que mil manos se puedan juntar para crear entre
sus dedos sendas de igualdad...

karelec@yahoo.com

1 Comentarios:

Anonymous Nathalie Vicencio dijo...

Que bello el poder disfrutar de esta maravillosa musica en SurAmerica! Ojala pronto Altiplano pueda regresar a Estados Unidos para deleitar nuestros oidos!

8:34 a. m.  

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