viernes, febrero 03, 2006

UN SUEÑO

EL BARRIO DE MIS SUEÑOS.


Anoche me propuse soñar, pero tenia que ser especial para poder recordar y contar. Porque de lo contrario, no serìa un sueño sino una realidad y para ese tipo de realidades no es necesario dormir, basta abrir bien los ojos y recorrer aterrorizado suficiente como para saber que padeces de crueles pesadillas.
Volviendo a lo de la ultima noche -Tuve el tiempo para encontrar entre mi sueño, el olor de las flores del jardìn que nunca tuve, el libro que siempre quise me lo lean, encontrè tambièn al mejor amigo que seguìa vivo (mi querido rufo), ladrando al compas bailarìn de sus patas y meneandome la cola.
Montè la bicicleta que nunca tuve y recorrì el barrio donde me criè, donde aprendì a dar mis primeros pasos. Era curioso ver el ordèn que reinaba en el lugar.
Los vecinos eran los mismos, con la diferencia que en las noches no teniamos que ser condenados a ver telenovelas, sino podiamos reunirnos entre todos juntos a cantar, conversar, jugar, reir. Los abuelos contando historias, los padres compartiendo ejemplos y nosotros los hijos aplicandonos y queriendolos. Pude soñar al vecino que siempre fue un alcoholico y que muriò joven de una cirrosis, pero en mi sueño, seguia vivo y con un semblante digno y saludable, èl era quien organizaba a los màs chicos y el que tenia el carisma suficiente para motivarles a perseguir una pelota multicolor, de esas tantas que los màs grandes las habiamos hecho reciclando unas viejas ropas. Tambien soñe a los niños huerfanos quienes seguian huerfanos pero alegres, porque estaban concientes que su madre solo se adelanto a nuestro camino y que la vida no les olvido, sino les ofrecìo cobijo y protecciòn de muchas otras madres a las que les sobraba ternura para con ellos. Soñé que el “burro” (apodo de un delincuente) corrìa, pero esta vez no con el cuerpo envuelto en llamas como la ultima vez que lo vì, sino comedido a traer el sombrero que un fuerte viento hurtò de la cabeza ya sìn cabellos de nuestro anciano y simpatico peluquero de noventa años (Don Peralta).
Soñé que la chismosa de la esquina no era nada chismosa, sino al contrario era confidente y la que sabìa de buenos consejos, era la que sufrìa desesperada por compartir el aliento y el optimismo a quien tuviera falta de eso.
La escuelita de nuestro barrio estaba en el mismo sitio pero no tenia esos grandes muros de alambre que le asemejan a una càrcel, tampoco esas pequeñas ventanas por donde el sol entra como por endija. La escuelita estaba llena de niños, todos tenian la carita limpia y la barriguita tranquila, no tenian cuadernos, todos manejaban un computador portatil, los de segundo de basica escribian sus tareas via correo electronico, los de quinto estaban de gira por Galápagos y los de septima preparaban un proyecto para descontaminar aquella quebrada donde las viejas industrias vecinas arrojaban sus desperdicios quimicos y la ciudad la basura.
Cuando lleguè a la “invasiòn” (zona popular de mi barrio), dejè mi bicicleta aparcada junto a otras bicicletas en la calle y nadie se la robò, no me pidieron el dolar de “peaje”, ni tampoco vì el negocio del “brujo” sino en mi sueño ahì era una biblioteca. No habìa el PAI (retèn policial), en su lugar estaba una guarderia donde los pequeñines se perdian entre un mar de globos.
Supongo que en mi sueño era el medio dìa, porque caminaban hasta un paradero de buses cercano los estudiantes de los colegios de “afuera” (otros barrios), tenian que correr algunos, porque el bus estaba proximo a llegar y nunca se retrasaba ni un solo minuto. Era sorprendente ver como cada esquina tenìa pintadas claras señales de transito para autos y peatones quienes por cierto tenian la preferencia del transito para evitar los accidentes que en verdad eran cosa del pasado.
Que bonito tambien poder apreciar las variadas formas y colores en la construcciòn de las casas de los vecinos, no habian varandas, cerramientos, muros etc, etc!. Es que nadie tenia necesidad de buscar donde nada es suyo (robar), los perros no se agitaban como bestias de ataque asì en mis pesadillas, sino en mi sueño dormitaban perezosos y tranquilos, como verdaderas mascotas.
Escuchè en mi sueño que el sàbado hay minga (trabajo comunitario), estoy feliz porque entonces podre probar los helados que Don Jesús siempre acostumbra donar a los mingueros y mi madre prepararà seguro su chicha de avena...
No quiero despertarme -
Esta noche me voy a proponer seguir con mi sueño y tu?...

karelec@yahoo.com

2 Comentarios:

Blogger Enrique Rosero dijo...

El sueño en su escencia!!! es en muchas ocasiones un camino que debemos seguir !!

BIen !!!

bye !!
Que fué más música?? siempre paso por acá por el buen gusto musical!!!
Sigue adelante !1

Enrique

10:08 p. m.  
Blogger eselma dijo...

Que bonito sueño! Yo creo que el mundo puede ser asi, tenemos que empezar con nosotros mismos, uno por uno y no perder la esperanza! Un abrazo!

5:22 a. m.  

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